Energía · 4 min de lectura ·
Tras horas sentado, de pie o en un avión, por la noche se te hinchan los tobillos. Qué pintan ahí la sal, el agua y los gemelos.
Si tienes 30 segundos
- 1La sangre sube mejor de las piernas cuando mueves pies y gemelos.
- 2Beber menos y quitar toda la sal puede empeorar la hinchazón.
- 3Una sola pierna hinchada, o hinchazón que sigue por la mañana: al médico.
Son las nueve de la noche y te quitas los zapatos. Tienes las piernas hinchadas y pesadas, y el calcetín te ha dejado un surco en el tobillo. Esta mañana no estaba.
Pasa tras un día de despacho, un vuelo, horas de pie en una feria. Mucha gente lo llama retención de líquidos y lo combate bebiendo menos y quitando la sal. Lo veo a menudo en quienes acompaño, y suele ser un error.
Pies hinchados por la noche: cómo se reconoce
Esta hinchazón tiene horario: por la mañana no está, por la noche sí.
- La marca del calcetín. Un surco claro encima del tobillo.
- Los zapatos aprietan. Por la mañana iban bien; a media tarde, no.
- Piernas de plomo. De noche las escaleras cuestan más.
¿Por qué se hinchan las piernas por la noche?
Porque pasan horas quietas y hacia abajo. La sangre sube sobre todo con el empuje de pies y gemelos, y sin él el líquido tiende a quedarse en los tobillos.
El empuje empieza en el pie. De pie, más de la mitad de la sangre venosa está en las piernas y tiene que subir contra la gravedad. Bajo la planta hay una red de venas tupida como una esponja: cada paso la aplasta, y luego el gemelo se contrae y manda la sangre más arriba. Unas válvulas le impiden volver a caer.
Quieto, da igual sentado que de pie. Las piernas cuelgan y ningún paso aplasta la esponja. La sangre se estanca y el líquido se acumula en los tejidos. El calor dilata los vasos y lo facilita, y los pantalones ceñidos pueden hacer de torniquete.
Sal y agua, en los dos sentidos. El sodio manda sobre el agua de fuera de las células: cuanto más tomas, más agua sueles retener. Pero si lo quitas del todo, el cuerpo sube la hormona que retiene sodio, y con él, agua. Al beber pasa igual: si falta agua los riñones la ahorran, como cuento en el artículo sobre el agua.
El gemelo hace de segundo corazón, y late a cada paso.
Piernas hinchadas y pesadas: qué hacer
Punta y talón, sentado. La norma sigue siendo levantarte cada hora, dos minutos. Si te pilla en una reunión o en pleno vuelo, pon a trabajar los pies. Talones en el suelo y subes las puntas; luego puntas en el suelo y subes los talones, hasta notar calor en el gemelo. Si pasas horas de pie, ponte de puntillas a ratos.
Camina y entrena las piernas. Caminar a paso ligero es lo que más conviene: los siete u ocho mil pasos al día y los diez o quince minutos después de comer también sirven aquí. En tus dos sesiones de fuerza semanales, incluye muslos y gemelos: un músculo tonificado empuja mejor a cada paso.
La sal que no ves. Antes que el salero van embutidos, quesos, aperitivos de bolsa y platos preparados: empieza por ahí. En casa, sala al final y da sabor con hierbas, limón o vinagre. Y en cada comida, fruta o verdura: aportan potasio, que trabaja dentro de las células y compensa al sodio.
El agua, de día. Unos 30 mililitros por kilo y nunca menos de litro y medio, más con calor, y poca a partir de las siete.
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Ponte a prueba
De noche, en el hotel, tras un vuelo y un día de feria. Tobillos hinchados. ¿Qué haces?
Esta noche, al quitarte los zapatos, mírate los tobillos. Mañana cambia una sola cosa, y vuelve a mirar en unas noches.


